Análisis y Planificación Financiera (FP&A)

El aspecto financiero representa para la mayoría de las pequeñas y medianas empresas uno de los principales factores que afectan la viabilidad económica y por tanto representa un reto interno. Nuestra firma tiene recursos certificados expertos en el análisis y planificación financiera para proponer soluciones reales a los retos que enfrenta su empresa. Nuestra experiencia trabajando con múltiples empresas de distintas industrias en diferentes etapas de madurez (start-up, crecimiento, madurez y declive) nos permite asesorarle de una manera más efectiva.  Las principales áreas de enfoque son:

  • Ingresos
  • Márgenes
  • Cash flow
  • Working Capital
  • Debt Service
  • Capital Expenditures (CapEx)
INGRESOS

Representan los ingresos anuales que genera una empresa como resultado de su actividad económica. Los ingresos resultan fundamentales para determinar la viabilidad y competitividad de los productos o servicios que ofrece y la aceptación del mercado (clientes) al que va dirigido.  Normalmente distinguimos entre los ingresos recurrentes, aquellos que son previsibles y se generan mensualmente y los no recurrentes, aquellos que se producen de manera puntual. La recurrencia de los ingresos es vital para determinar la viabilidad económica de cualquier empresa y contribuya a la generación y perservacion de valor. Aunque varia por industrias, especialmente en el sector tecnológico, es recomendable que al menos el 50% de los ingresos sea recurrente y esté atada a un contrato de servicios multi-anual (por ejemplo, “software as a service”).  En la manera y medida en que los ingresos sean más estables y previsibles, el valor de la empresa aumenta.

MARGENES

Los márgenes operativos son críticos para evaluar la capacidad del equipo directivo de administrar y gestionar los recursos y estan sujetos al control de gastos en relación a los ingresos generados.  Representan un indicador clave a la hora de medir el éxito en la gestión. Normalmente nos referimos al margen operativo como el EBITDA (“Earnings before Interest, Taxes, Depreciation and Amortization”) y aunque varia por tipo de empresa e industria, se recomienda que sea superior al 10%. Un margen operativo menor, salvo una situación puntual, genera desconfianza acerca de la capacidad de gestión y viabilidad de la empresa.  Por ejemplo, cualquier aumento en los gastos operativos (alquiler, utilidades, etc…) podria suponer una pérdida operativa y afectar la liquidez de la empresa.

Para valorar una empresa, según el market approach, es común hablar de múltiplos sobre el margen operativo para estimar el justo valor de mercado (por ejemplo, 5x EBITDA). En EE.UU., la mayoria de transacciones en la industria del Venture Capital, Private Equity y el M&A en general, usan los multiplos de EBITDA como principal referencia de valoración. Por lo que entre más bajo sea el EBITDA, menor será la valoración de la empresa.  Por tanto, resulta clave controlar los gastos para tener un mayor EBITDA y asi optimizar el valor del negocio.

CASH FLOW

El flujo de caja determina el nivel de liquidez de una empresa y establece la capacidad para generar efectivo en sus operaciones. Del cash flow se desprende el free cash flow (FCF), una métrica todavia más importante y usada comúnmente en la industruia financiera, que mide la liquidez neta después del pago de gastos (opex),  obligaciones (debt service) y compromisos (working capital y capital expenditures).

En nuestra opinión, el FCF es el indicador más apropiado para medir la salud financiera de una empresa ya que mide el resultado neto de las operaciones. En esencia, un FCF positivo significa que la empresa esta creando valor y ese sobrante de cash lo puede invertir en varias opciones como:  expansión, dotar al fondo de reserva, acelerar el repago de la deuda, o distrbuirlo entre sus accionistas via dividendos. El FCF resulta clave para realizar una valoración siguiendo el método del Discounted Cash Flow bajo el Income Approach.

WORKING CAPITAL

El capital de trabajo es el dinero que dispone la empresa para operar diariamente. Representa la diferencia entre los activos a corto plazo (excluyendo el cash) y el pasivo a corto plazo (excluyendo deudas bancarias). En esencia, se toma en consideración las cuentas por cobrar, inventario y lo gastos prepagados contra las cuentas por pagar y otros gastos acumulados para obtener el capital de trabajo adecuado para operar la empresa. La clave para gestionar exitosamente el working capital es agilizar los cobros a través de una política de crédito efectiva y el buen manejo del inventario para lograr el nivel óptimo asi como reducir los gastos y controlar los desembolsos, sin afectar la operativa diaria.    Resulta clave destacar que toda transacción de compra-venta es cash-free, debt-free por lo que se excluyen ambos factores para el cálculo del capital de trabajo.

DEBT SERVICE

La deuda bancaria representa capital que tomamos prestado para invertirlo en la empresa y que tiene que ser repagado en un plazo de tiempo.  Hay distintos tipos de deuda, con diferentes usos y riesgos. Tipicamente, las empresas toman capital prestado para financiar capital de trabajo (nómina y pago a proveedores), compra de inventario, equipo y/o maquinaria (capex). En la manera en que el costo de la deuda sea inferior al rendimiento (IRR), la deuda está generando valor a los accionistas.  Administrada correctamente, ayuda a reducir el costo de capital de la empresa y provee alternativas para financiar activos estratégicos en momentos que sea necesario.

Sin embargo, el uso excesivo de la deuda (leverage) puede comprometer el cash flow y poner a la empresa en peligro de default.  Dado que el cash flow puede variar de manera material, tener un repago alto puede poner en riesgo la capacidad de cumplimiento de la empresa. Normalmente, el repago de la deuda no debe de exceder del 30% del cash flow y que no supere el 50% de la estructura de capital (debt+equity).  En este sentido, es importante realizar un análisis detallado de la situación de cada empresa para identificar el nivel óptimo de endeudamiento.

El efecto inmediato de la deuda es el impacto en el cash flow. Cuando una empresa toma prestado, debe asegurarse de reservar cash para el repago de deuda (principal + intereses). Por tanto, es importante negociar con el banco los terminos y condiciones del crédito para que se adapten a las necesidades de liquidez de la empresa y poder cumplir con la obligación. En este sentido, el servicio de la deuda resulta clave para determinar el nivel de liquidez de la empresa y la capacidad de afrontar el repago de deuda de forma sostenible y durante la vida del crédito.

Resulta clave para los empresarios asegurar que la empresa es capaz de hacer frente a sus obligaciones contractuales y a la misma vez de tener la liquidez suficiente para continuar reinvirtiendo en la empresa y ser competitiva.  Para esto es importante administrar el cash de forma efectiva y pagar la deuda a tiempo para evitar recargos y penalidades.

Capital Expenditures (CapEx)

El CapEx es la inversión en activos tangibles como planta, propiedad y equipo que contribuyen a generar ingresos a largo plazo y que deprecian según la vida útil del activo. La inversión en CapEx varía según cada empresa e industria y normalmente proviene del cash flow que la empresa genera, por lo que es importante generar efectivo para afrontar la inversión necesaria sin tener que depender en exceso de captal externo (deuda) para financier el CapEx.  Auque es recomendable usar equity y deuda para el CapEx, el uso excesivo de deuda bancaria pone en riesgo la solvencia de la empresa y aumenta las probabilidades de default.

En resumen, el FP&A representa un área crítica para la mayoria de las empresas que debe de ser analizada y monitoreada de manera periódica. Para determinar como le podemos asistir mejor, contáctenos sin compromiso alguno.